La filosofía sigue siendo una disciplina muy importante en nuestros días. A pesar de que el criterio base para juzgarla, el día de hoy, afirma que no tiene alguna utilidad. Es decir, desde el sistema socio- económico- político actual, se aplican criterios de pensamiento estrechos utilitaristas y pragmáticos .
Sin embargo, conserva una fuerte aplicación vital. Es cierto que no sirve para el cumplimiento de intereses individualistas que sirvan para obtener ventaja económica. O sea, en la sociedad mercantilizada, lucrativa y competitiva, la filosofía no es rentable. Pero en el sentido social continúa siendo muy importante. La filosofía, con sus reflexiones, hace que el hombre se reconozca en toda su dignidad y sus posibilidades de desarrollo creativo. En ese sentido, puede orientar las acciones de los hombres que se atrevan a dejarse guiar por sus propias reflexiones. Así pues, si la filosofía no es rentable, según las leyes del mercado, sí es muy productiva desde el punto de vista humano y vital. Porque denuncia la irracional desigualdad que existe en el sistema. Porque reivindica los valores de justicia, igualdad, libertad y dignidad humana. Porque esclarece los presupuestos que no se cuestionan y que pretenden afirmar que el capitalismo neoliberal es el mejor para los seres humanos porque responde a su "naturaleza".
En resumen, la filosofía produce infinitas preguntas que nos hacen darnos cuenta que podemos transformar las condiciones que han sido creadas por otros hombres y que nos denigran.
Y esas cuestiones son importantes porque en ellas está involucrada toda la vida y todas las acciones de cada uno de nosotros.
